Una alianza sin precedentes entre BBVA y Altérra, la cual promueve un fondo climático internacional, consolida la inversión sostenible. Esta etapa capta la atención por su envergadura, el impacto que tiene sobre el medioambiente y la confianza renovada en modelos de inversión que combinan responsabilidad ambiental y rentabilidad.

Un fondo climático de alcance global

BBVA ha declarado una alianza estratégica con Altérra para crear un fondo climático nuevo, cuyo capital inicial es de 213 millones de euros, y que tiene como objetivo invertir en conjunto en proyectos de infraestructura climática. Esta iniciativa se enfoca en áreas como la energía limpia, la descarbonización, la tecnología climática y los estilos de vida sostenibles, con una proyección global que incluye a América, Europa y los mercados emergentes.

Ejecutivos de BBVA presentan un nuevo fondo sostenible en una sala de control con una gran pantalla que proyecta una ciudad verde con rascacielos, turbinas eólicas y paneles solares mientras flujos de luz en forma de capital conectan gráficos financieros con árboles y la cifra 700000 millones en el horizonte

Una estrategia con visión y objetivos ambiciosos

Esta iniciativa se incluye en una estrategia más extensa: BBVA ha dirigido alrededor de 300 millones de euros hacia fondos climáticos y su objetivo es movilizar entre 2025 y 2029 una financiación sostenible de 700.000 millones de euros. Es un plan para integrar criterios ambientales y sociales en la actividad bancaria y acelerar la transición hacia una economía baja en carbono.

Un edificio corporativo de BBVA con ejecutivos internacionales estrechando manos y firmando el lanzamiento de un fondo climático mientras una pantalla panorámica muestra gráficos verdes de rendimiento y símbolos ESG que transmiten confianza, nuevas oportunidades y equilibrio entre rentabilidad y medio ambiente.

Tendencia creciente hacia inversiones con propósito

Que BBVA esté a punto de alcanzar sus objetivos sostenibles confirma que los criterios ESG se integran progresivamente en la toma de decisiones financieras a largo plazo, afectando estrategia, gestión de riesgo y asignación de capital.

La reciente asociación para promover un fondo climático mundial demuestra cómo la inversión sostenible ESG se consolida como un modelo fiable y atractivo. La movilización de recursos a gran escala y el compromiso estratégico invitan a unirse a una vía en la que la rentabilidad, el propósito y la acción por el clima se entrelazan con intensidad.